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Rubéola y embarazo, una combinación peligrosa

tvcrecer agradece a la  Dra. Liliana Noemí Vázquez

 

La rubéola es un infección viral típica de la infancia, que no suele provocar complicaciones pero que puede ser muy peligrosa si se contrae durante el embarazo. Puede prevenirse mediante una vacuna, pero la vacunación no puede administrarse si la mujer ya está embarazada.

La rubéola es una infección viral típica de la infancia, que rara vez provoca complicaciones. Sin embargo, si se adquiere durante el embarazo puede ocasionar serios daños al bebé, como hipoacusia, retardo mental, malformaciones congénitas, trastornos cardíacos, defectos oculares, tiroiditis o diabetes insulinodependiente, entre otros.

 

La rubéola se presenta usualmente como una infección leve, con manchas rojizas en la piel, fiebre baja, y en ocasiones -especialmente en los adultos- dolores articulares, comúnmente en las manos. Sin embargo, es importante saber que también puede ocurrir sin ningún síntoma.

Cuando se manifiesta, la erupción suele ser parecida a la de otras infecciones virales, como un sarampión leve, y puede acompañarse, además, de un aumento del tamaño de los ganglios, especialmente detrás de las orejas y debajo de la nuca.

Cómo se transmite la rubéola

El virus de la rubéola se transmite a través de las gotitas de saliva que se despiden al hablar, al toser o estornudar. La persona que tiene el virus puede contagiar a otros desde uno a dos días antes de la aparición de la erupción hasta una semana después de comenzada.

A partir de que una persona se contagia, transcurrirá un período de incubación de entre dos y tres semanas antes de que se manifiesten los síntomas.

El riesgo de infección fetal por rubéola y la gravedad de las secuelas están en directa relación con el momento de la gestación en el que se adquiere la infección. Para el diagnóstico de la enfermedad no basta con visitar al médico: solamente a través de un análisis de sangre es posible confirmar -por la presencia o ausencia de anticuerpos específicos- si una persona padece o ha padecido la infección. Por lo tanto, es importante que en la primera consulta el obstetra confirme si la futura mamá se hizo el test de rubéola, ya que si la embarazada ya tuvo rubéola en el pasado estará libre de riesgos de infectarse nuevamente.

 

Cómo prevenirse de la rubéola

La rubéola es una de las pocas infecciones congénitas que puede prevenirse mediante la vacunación.

La vacuna contra la rubéola es segura, inmunogénica y efectiva para prevenir el SRC. Sin embargo, igual que el resto de las vacunas elaboradas con virus vivos, está contraindicada durante la gestación. De manera que después de recibirla, y de acuerdo con recomendaciones recientes, la mujer deberá esperar por lo menos un mes antes de quedar embarazada.

Si no está segura de haber padecido la enfermedad, solicite la confirmación mediante un estudio serológico.

Si el resultado es negativo, vacúnese antes del embarazo o bien durante el puerperio.

Recomendaciones útiles

  1. Todas las mujeres en edad fértil deberían conocer su estado inmunitario frente a la rubéola, mediante el control serológico.
  2. Las mujeres susceptibles de contraer rubéola deberían vacunarse antes del embarazo o durante el puerperio.
  3. Cuando una mujer embarazada presenta sarpullido o tuvo contacto con alguna persona con diagnóstico de enfermedad eruptiva, es imprescindible que se realice un control médico para averiguar si se ha contagiado rubéola.

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