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Relaciones sexuales durante el embarazo

De la redacción de tvcrecer

Si el embarazo marcha correctamente, no hay ninguna razón que impida tener relaciones sexuales, salvo que la mujer no disfrute y no se sienta a gusto. En este caso hay alternativas como para gozar del sexo.

Muchas mujeres aseguran que las relaciones sexuales cambian durante el embarazo. Para algunas, incluso, estas son más placenteras, al menos en ocasiones. Otras, en cambio, gozan menos, durante varios meses, o directamente durante todo el período que dura el embarazo. Lo que sucede -suelen explicar los especialistas- es que la pelvis tiene más riego sanguíneo durante el embarazo, fenómeno que puede causar la hinchazón de los genitales y aumentar las sensaciones de placer. Además, la mujer tiene más flujo vaginal y humedad durante el embarazo, cosa que también puede ser una ventaja.

Lo concreto es que los cambios se producen y a veces, a la mujer no le gustan y siente que esa hinchazón le genera incomodidad. Otras mujeres sienten cólicos (como los de la menstruación) durante el acto sexual o inmediatamente después del acto o de un orgasmo. También es probable que los pechos se vuelvan hipersensibles y el menor roce provoque dolor, especialmente mientras transcurre el primer trimestre. Esta sensibilidad, por lo general, disminuye con el paso de los meses, pero a menudo los pechos siguen estando más sensibles de lo normal. A algunas mujeres esta sensación les parece agradable, mientras que otras prefieren que ni se los toquen.

Un consejo médico es que si la práctica sexual resulta incómoda, hablarlo con la pareja. Y si una nota que siente deseos sexuales, pero no disfruta con la penetración, pude considerar otras actividades eróticas, que no requieran precisamente la penetración, como el sexo oral o satisfacerse manualmente. La clave es encontrar la forma que ambos puedan gozar y disfrutar.

Más o menos placenteras, más o menos disfrutables, la realidad es que se pueden tener relaciones sexuales durante el embarazo, sin ningún tipo de inconvenientes. Si el proceso del embarazo marcha correctamente, es posible mantener relaciones hasta justo el momento previo a que a una madre se le rompa la fuente o bolsa de aguas. Aseguran los médicos que no hay razón para preocuparse respecto a si corre algún riesgo el bebé. “No es necesario preocuparse en este sentido -afirma un médico consultado por Tv Crecer-, la relación sexual no va a dañar en absoluto al bebe. El cuello del útero está perfectamente sellado por una gruesa membrana mucosa que lo protege contra las posibles infecciones.”

Algunas consultas recibidas plantean si el orgasmo causa algún tipo de alteración. Y la respuesta también es negativa. Es cierto que el orgasmo puede causar ligeras contracciones del útero, pero estas, por lo general, no son dañinas y además son temporales. Las sustancias encontradas en el semen, llamadas prostaglandinas, y la estimulación de los pezones también pueden causar ese tipo de contracciones que no afectan en nada a la criatura.
El concepto a tener presente es que la intimidad física va mucho más allá del sexo. Si una no tiene ganas de mantener relaciones sexuales o el doctor las ha prohibido (cosa que podría suceder), existen varias alternativas: besarse, abrazarse, acariciarse y sentirse unidos a través de esa cercanía física y afectiva.

 

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