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Educación alimenticia en el tiempo escolar

De la redacción de tvcrecer

Tan importante como la formación académica, es la educación alimenticia de los chicos en la etapa escolar. Inculcarles hábitos saludables evita posibles trastornos en la adultez. Y respetar las cuatro comidas diarias es básico, sobre todo el desayuno.

La educación académica de los chicos corre por cuenta del colegio, por eso es importante elegir el establecimiento que uno crea es el más conveniente y el que mejor se adecua a las necesidades de cada familia. Bueno, la educación alimenticia, también resulta vital y su éxito depende exclusivamente de las decisiones de los padres. Una buena educación en este sentido, proveyéndole al niño alimentos sanos y nutritivos, creará hábitos en él que perdurarán por siempre. En cambio si los padres son flexibles en el tema y por comodidad, o la razón que fuese, optan por alimentar a los chicos con sándwiches, comidas rápidas, bebidas con gas o platos rápidos de restaurantes al paso, luego, cuando los niños de hoy sean los adultos de mañana, será muy complicado enderezar el rumbo y encarrilarse en la senda de la alimentación sana, nutritiva y saludable.

La tarea no es sencilla y representa todo un desafío, ya que una hamburguesa con queso siempre tiró más que mil variantes de vegetales, verduras y legumbres. Sin embargo es posible educar correctamente en este aspecto. Y esto no significa que de vez en cuando, un pancho con papas fritas (por ejemplo) no pueda ser incluido como alternativa en la vianda escolar. El secreto está en distribuir las comidas equilibradamente y en su justa medida.

En este proceso educativo, cobra vital trascendencia, el hecho de cumplir con las cuatro comidas básicas del día: desayuno, almuerzo, merienda y cena. Más algún refuerzo que puede darse en determinado recreo. Y de estas cuatro comidas, la principal, concuerdan los especialistas, es el desayuno, que debe ser completo. ¿Por qué? Porque el desayuno es una importante fuente abastecedora de los nutrientes y la energía necesaria para comenzar el día, por otro lado, aporta la glucosa suficiente para un eficaz funcionamiento del cerebro y permite que el niño mantenga la debida atención en clase. Los alimentos más adecuados en esta primera comida serían: frutas, cereales y lácteos.

Otro dato a tener en cuenta es la hidratación. El niño debe estar bien hidratado, sobre todo en épocas de altas temperaturas, y para ello, lo ideal es recurrir a los jugos naturales o al agua, y evitar las bebidas gaseosas y jugos azucarados.

 

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