Te invitamos a leer las siguientes recomendaciones para hacer frente a ese molesto dolor de encías, previo a la salida de los dientes, que no deja estar tranquilo a tu bebé.

Hay bebés que nacen con algún diente y otros que recién pasado el primer año les aparecen. Pero en la mayoría de las ocasiones se inicia hacia los 5 meses y se completa entre los 24 y los 30 meses, con la aparición de los segundos molares. En este proceso influye mucho la herencia genética, así que si tu pareja o vos les tardaron en salir los dientes, no te preocupes si tu hijo aún no tiene ninguno, es lo normal en su caso y esa tardanza no denota un retraso en su crecimiento, ni tampoco falta de calcio o de vitamina D.

Si tu hijo lleva unos días llorando más de lo normal, inquieto e irritable que de costumbre y no sabes por qué, mírale la boca y si tiene unos bultitos blancos en las encías y éstas se encuentran claramente inflamadas, no busques más: le están saliendo los dientes.

Otros síntomas típicos son: el babeo constante (la salida de los dientes coincide con el incremento de la actividad de las glándulas salivares, imprescindible para que el pequeño pueda iniciarse en una dieta más variada), sarpullido en la cola (la orina cambia su composición por influencia de la saliva, volviéndose más ácida y agresiva para la delicada piel del pequeño), los problemas para dormir (por las molestias), la inapetencia (debido a que el roce de la comida en las encías agudiza el dolor)… En cuanto a que tu bebé sufra fiebre baja, las infecciones de garganta y las diarreas, son procesos que coinciden en el tiempo con la salida de los dientes, pero no están producidos por ella.

Remedios eficaces

En cualquier caso, para que tu hijo deje de estar tan incómodo, pregunta a su pediatra si puedes darle un analgésico suave y aplica estas soluciones:

• Babero. Quítaselo sólo para acostarlo (en la cuna no debe tenerlo puesto) y cámbiaselo por otro seco cada vez que lo empape.

• Cambio de pañal. Estate muy atenta para cambiarle el pañal en cuanto lo necesite. Y si aun así se le irrita, déjale un rato con la cola al aire antes de untarle la pomada que te haya prescrito el pediatra.

• Comida. Antes de dársela, comprueba que está templada. Si está muy caliente, sus molestias se agudizarán.

• Masajes. Varias veces al día, dale un masaje circular sobre las encías con tu dedo meñique, previamente mojado en agua fría (el frío actúa como anestésico, aliviando el dolor). Pregunta al pediatra si puedes untarle un gel para las encías, pero no uses este medicamento a menudo: aunque alivia, con el tiempo endurece la encía, lo que dificulta la salida del diente y aumenta el dolor.

• Mordedores y aros para la dentición. Dáselos después de enfriarlos en la nevera (nunca congelados) y le aliviarán más.?Otra ventaja de facilitar a tu hijo este tipo de accesorios es que evitarás que se lleve a la boca otros con los que podría hacerse daño.

• Cariño y entretenimiento. Muéstrate cariñosa con tu pequeño y distráele. Cuanto más entretenido esté, menos le costará olvidarse de sus molestias.

Fuente: Crecerfeliz.es

 

 

Comentar

Registrate, Obtené Beneficios y ganá Premios

Registrate

Bienvenidos
a TvCrecer

¡Acompañando a la familia junto al Dr. Diego Montes de Oca!

Registrarse Ingresar al sitio

CONSEJO DEL DIA - DR. DIEGO MONTES DE OCA

CONSEJO DEL DIA - DR. DIEGO MONTES DE OCA

“Toda conducta infantil, tiene una intencionalidad atrás ¡descubrila!”

Dr. Diego Montes de Oca
MN: 84881

Quiero recibir notificaciones de...