En Harvard determinan que la leche no es un alimento saludable

De la redacción de tvcrecer

Los lácteos en general provocan inconvenientes en el organismo. Y, por otra parte, las verduras contienen mayor cantidad de calcio.

Harvard es conocida, entre otras cosas, por sus universidades. Y también tiene una escuela de Salud Pública que hace pocas semanas tomó la decisión de eliminar a la leche de su guía de alimentación saludable. Y la sustituyó por agua, simplemente.

La determinación fue adoptada por los expertos en nutrición y por los investigadores del lugar, luego de realizar un exhaustivo estudio sobre nutrición, sin recibir presiones políticas ni de otros grupos influyentes en la industria alimenticia que podrían afectar su trabajo.

La exclusión de la leche y otros productos lácteos de una lista de alimentos saludables se debe a que un alto consumo de ellos aumenta los riesgos de padecer cáncer de próstata y cáncer de ovario. En la mencionada guía de la Escuela de Salud Pública de Harvard, se comenta que los altos niveles de grasas saturadas que existen en la mayoría de los productos lácteos y los componentes químicos que se utilizan en su producción y elaboración los convierte en un alimento a evitar.

La gran pregunta: ¿Y el calcio?

Y sí se reemplaza la leche por agua, como señalan los investigadores, ¿cómo se provee al organismo de la cuota necesaria de calcio que trae la leche? Esa es la gran pegunta. Y esta es la simple respuesta: Para obtener el calcio necesario y de calidad, deben sustituirse las grandes cantidades de estos productos por hortalizas, como la lechuga, el coliflor, el brócoli y también cambiarlos por granos de diversas especies. “Estas verduras y  los frutos contienen mayor cantidad de calcio que los lácteos”, aporta un especialista de nuestro país.

De este modo, y como consecuencia de la investigación de Harvard, queda establecido que la leche y sus derivados lácteos, no son alimentos saludables, como se creía hasta el momento. “No deberían formar parte de una dieta saludable”, comentó uno de los expertos involucrados en estos estudios. Y así cae un mito muy arraigado en la población.

La leche de origen animal produce diferentes inconvenientes para el organismo. Por lo tanto, si el agua no satisface plenamente como elemento de reemplazo, una buena alternativa es probar con leches de origen vegetal.
 

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