16

Autismo en la infancia

De la redacción de tvcrecer

No se sabe la causa que lo provoca y tampoco tiene cura, sin embargo se puede mejorar la calidad de vida mediante tratamientos y terapias adecuadas.

A pesar de ser una enfermedad descripta por primera vez hace cien años, pero con una existencia aún anterior, los expertos no han podido dar aún con la causa que lo genera, ni existe tampoco una una cura definitiva para este síndrome que afecta la capacidad de una persona de poder relacionarse, que interfiere en el desarrollo de su inteligencia, y los hace comportar de manera compulsiva y ritual.

Sin embargo, el panorama no es del todo sombrío: hay una importante cantidad de intervenciones para realizar, apenas se detecta. Y los resultados son muy alentadores para los pacientes. Eso sí, conviene tener claro que se nace y se muere siendo autista, pero es posible alcanzar cierto grado de socialización y una mejor calidad de vida a través de tratamientos decuados o de métodos de autovalimiento.

Este síndrome aparece frecuentemente a los 18 meses, aunque hay subtipos de autismos de detección más precoz. En el segundo año de vida, chicos que miraban dejan de mirar, otros que balbuceaban, dejan de hacerlo. Es como si se fueran “desconectando” y quedando sumidos en su propio mundo. Y como suelen no responder a los llamados o cuando se solicita su atención, muchas veces son confundidos con niños que perdieron la audición, pero luego llega la verdad. A diferencia de los que tienen síndrome de down u otras patologías, nadie puede prever que su hijo será autista. La noticia en muchas familias resulta un verdadero golpe, que muchas, incluso no pueden asumir. No obstante, en 2003, un estudio francés que analizó la evolución del autismo infantil reveló que las diferencias individuales y el medio ambiente de crecimiento son los dos factores fundamentales para el mejoramiento de este trastorno, que entre el 40 y el 60 por ciento de los casos empeora en la edad adulta. Según el trabajo científico, la mitad de los chicos autistas puede lograr en su vida adulta un importante grado de autonomía (de completa a parcial) que les permita estudiar, trabajar y vivir solos.

El autismo infantil siempre se presenta en los primeros 36 meses de edad, y estos niños pueden tener alguna regresión del desarrollo del lenguaje e interacción social, por lo general alrededor de 18 meses de edad. El diagnóstico del autismo de la infancia debe reunir ciertos criterios y se constata cuando se observa un pobre contacto visual, ignorancia penetrante, retraso del lenguaje, y otros rasgos. Por definición, estos niños tendrán un trastorno severo en el lenguaje, comunicación, o interacción social. Y muchos de ellos serán completamente no verbales “y vivirán en su propio mundo.”

Otras notas relacionadas