sin-titulod

Los bebés y niños, también víctimas de la acidez

tvcrecer agradece al Dr. Esteban Busto

Lo que normalmente conocemos como “acidez” tiene un nombre más apropiado en medicina: reflujo gatroesofágico. Este problema gastrointestinal, que generalmente asociamos a los adultos, es muy común en los bebés y chicos. La acidez no sólo provoca malestar, sino que también puede ser causa de problemas de salud más serios.

Lo que normalmente conocemos como “acidez” tiene un nombre más apropiado en la medicina: reflujo gatroesofágico. El reflujo gastroesofágico es el paso de los contenidos del estómago hacia el esófago. Normalmente, la comida debería pasar de la boca a la garganta, luego al esófago y finalmente al estómago. La acidez se presenta cuando estos contenidos, en vez de permanecer en el estómago para ser procesados, vuelven al esófago. Dado que los alimentos ya estuvieron en el estómago, contienen algunos ácidos que producen irritación y quemaduras en el esófago.

Al contrario de lo que muchos piensan, la acidez no es un problema que aquella sólo a los adultos. De hecho, el reflujo gastroesofágico es uno de los problemas gastrointestinales más frecuentes en los niños y bebés. La acidez es un problema, ya que puede causar desde un “reflujo fisiológico” hasta cuadros de apneas que ponen en peligro la vida.

Síntomas

El reflujo gastroesofágico no es tan fácil de identificar. Para saber si nuestro hijo suele tener el problema, debemos prestar atención a distintos síntomas:

  1. Gastrointestinales: regurgitación (el niño devuelve la comida), problemas para tragar la comida, vómitos.
  2. Respiratorios: Neumonía recurrente, asma y broncobstrucción , laringitis recurrente, tos crónica, apneas.
  3. Otros: eructos, hipo, ronquera, sinusitis, otitis y erosiones dentales.
  4. Rumiasión: consiste en arcadas, regurgitación, movimientos de la boca y deglución de la materia regurgitada, y puede ser causa o efecto del reflujo.

Diagnóstico

Ante la aparición de los síntomas, el pediatra puede pedir algunos estudios complementarios. ¿Cuáles son?: seriada esófago gastro duodenal (radiografía con contraste); phmetria de 24hs (censor colocado a través de una pequeña sonda en el tercio inferior del esófago y registra a modo de “holter” la acidez durante el tiempo que dure el estudio), gammagrafia, en algunos casos endoscopia.

Con estos estudios y los datos que ya conoce, el pediatra podrá hacer un diagnóstico y recomendar un tratamiento.

Tratamiento

El reflujo gastroesofágico tiene diversos tratamientos. Los más importantes son:

  1. Enseñanza de técnicas de alimentación
  2. Medicación con antiácidos y/0 inhibidores de la secreción ácida y/0 proquinéticos también de distintos tipos.

Como siempre recomendamos, ante la aparición de cualquier síntoma inusual no dude en consultar a su médico.

Otras notas relacionadas